
Habitar el mosaico
Residencial
Servicios
Reforma integral de vivienda, Diseño interior
Créditos
Arquitectura y Diseño: Diego Serrulla, Fotografía: Germán Cabo, Coreografía: Elena Falcó
Localización
Valencia
En una manzana del ensanche de Ruzafa se encontraba una vivienda profundamente compartimentada, donde los tabiques reducían la amplitud y la entrada de luz. El proyecto partió de un gesto claro: retirar los cerramientos interiores para ampliar el espacio, recuperar su carácter original y devolver protagonismo a los suelos hidráulicos que daban identidad a la casa.
El pavimento, un mosaico hexagonal de pasta gris con piezas beige y verdes, estaba dañado en varias zonas. La intervención implicó una búsqueda artesanal en almacenes de derribo para localizar piezas compatibles, recuperadas y recolocadas manualmente hasta reconstruir el dibujo original.
Espacio, luz y coherencia visual
La estrategia consiste en reorganizar por completo la vivienda, abriendo la cocina al salón y unificando la zona de día con el recibidor. La cocina se adapta a un espacio irregular mediante una composición de volúmenes contrastados: un módulo vertical de almacenamiento con electrodomésticos y, frente a él, dos piezas diferenciadas para trabajo y almacenaje.
Una baja en nogal rechapado y otra alta lacada en blanco. Al fondo, una bancada con plantas aporta profundidad y luz desde el patio interior, mientras la proporción de muebles, huecos y ventanas construye una imagen calmada, ordenada y continua.
El proyecto partió de un gesto claro: retirar los cerramientos interiores para ampliar el espacio, recuperar su carácter original y devolver protagonismo a los suelos hidráulicos que daban identidad a la casa.
Materialidad y restauración
La solución combina materiales tradicionales con una ejecución contemporánea. Las carpinterías nuevas respetan las trazas originales, las puertas de paso se restauran y la climatización se integra con difusores lineales que no alteran la estética. Dos habitaciones se unifican para formar un dormitorio principal con vestidor central, y la fachada interior de ladrillo visto se limpia y protege in situ para conservar su textura natural.
El baño se oculta tras una puerta corredera con espejo, los detalles se resuelven con serenidad y la continuidad de materiales genera equilibrio. La vivienda demuestra que una intervención precisa puede reconstruirse desde el suelo y que cada baldosa, recuperada, cuenta una historia.










