
La casa como escenario
Residencial
Servicios
Reforma integral de vivienda, Diseño interior
Créditos
Arquitectura y Diseño: Diego Serrulla, Fotografía: Germán Cabo, Vídeo: Isabel Monsalve, Coreografía: Valentina Gorbalán
Localización
Ruzafa, Valencia
La casa como escenario es la transformación de un pequeño piso de 60 m² en el barrio de Ruzafa, en Valencia. Situada en una manzana del ensanche, la vivienda se organizaba originalmente en tres franjas separadas por patios interiores y un largo pasillo que conducía a un único punto de luz.
El proyecto convierte un espacio compartimentado en un hogar luminoso y continuo, donde la luz atraviesa toda la vivienda gracias a la apertura de los patios, ahora transformados en estructuras de vidrio que conectan visualmente todas las estancias y aportan transparencia, profundidad y atmósfera.
El armario como arquitectura
La estrategia se articula en torno a un único elemento longitudinal: un gran armario suspendido de 5,5 metros que organiza y contiene toda la vivienda. Este mueble integra climatización, almacenamiento, cableado y domótica, eliminando elementos visibles y liberando el espacio.
Su apoyo mínimo y el retranqueo de los rodapiés hacen que parezca flotar, marcando un eje continuo que conecta desde la entrada hasta la cocina. El armario no solo ordena, sino que define la identidad espacial de La casa como escenario.
El proyecto convierte un espacio compartimentado en un hogar luminoso y continuo, donde la luz atraviesa toda la vivienda gracias a la apertura de los patios.
Una misma línea conectada
La solución constructiva unifica material, técnica y experiencia. La cocina prolonga el trazado del armario con frentes ocultos y electrodomésticos integrados; el baño se esconde tras un espejo continuo; y el suelo de resina epoxi, del mismo tono que las paredes, genera homogeneidad y amplitud.
La vivienda incorpora sistemas domóticos que controlan luz, estores y climatización, haciendo visible solo lo esencial. La casa como escenario es un ejercicio de precisión donde arquitectura y cuerpo dialogan, transformando la técnica en emoción y la función en coreografía.









